Lisboa, la ciudad de las Siete Colinas

Lisboa, la ciudad de las Siete Colinas

Lisboa es conocida como la ciudad de las Siete Colinas: Santa Catarina, Estrela, Penha de França, San Pedro de Alcántara, Castelo, Graça y Monte.

Es uno de esos sitios con encantos, que cuenta además con la red de tranvías amarillos con más de un siglo de historia; el tranvía 28, el más emblemático, recorre prácticamente todos los puntos de interés de Lisboa.

Llevaba algún tiempo preparando un viaje; antes de elegir destino, ya sabía donde quería ir, lo tenía claro desde el principio, solo faltaba coordinar con la facultad la entrega del último trabajo de clases y listo “Portugal Street”.

En Salamanca ya me esperan mis compañeras de aventuras (María La Portugesa y Majito, una man con mucho trip); coche y equipaje listo, en apenas unas horas llegaríamos a lo que iba a ser nuestro hogar durante los próximos cinco días.

La compañía espectacular, los momentos vividos, cada sitio, callejón, escaleras, barrio, antro o garito; iba siempre acompañado de mucha risa y buena vibra.

Al barrio desde la primera noche le hicimos check, claro está. Eran las dos de la madrugada y aún estábamos en el bar. Desde esa misma noche visitamos el Barrio Alto, la Pink Street y todos sus alrededores.

Una de las cosas que nos atraía de Lisboa y de Portugal en general era su gastronomía; desde el famoso pastel de Belém hasta el Bacalhau, que cuenta con más de 1.000 recetas distintas. El delicioso vino de Oporto, que es también su exportación más famosa,y la ginjinha (del cual me traje una botellita a casa).

En los próximos cuatro días recorrimos el Barrio de Alfama, la Catedral de Lisboa, el Panteón, el Mercado Feira da Ladra, Chiado, el Convento Carmo, San Roque, el Castillo de San Jorge y  de los espectaculares Miradores de Lisboa.

Pudimos disfrutar de una de las joyas de Lisboa, sus fados (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO)  en una tasca de barrio, rodeados de lisboetas, que hicieron de sus fados un deleite para nosotros, viviéndolo de una forma mucho menos tradicional que los turísticos locales del Barrio de Alfama.

Aunque bajo lluvia, tuvimos tiempo para acercarnos un día al famoso Barrio de Belén, donde disfrutamos del Monasterio de los Jerónimos, del Monumento Pradao dos Descubrimientos, de la Torre de Belém y degustamos los Pasteis de Belém.

Otras de las atracciones de Lisboa son las ciudades más próximas como Sintra, considerada fue la primera ciudad en inscribirse como “paisaje cultural” en el Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En la cual entre otras cosas, se encuentra el Palacio de la Pena, el ejemplo más completo de la arquitectura romántica en Portugal. Tiene además otros lugares históricos como Quinta de Regaleira, el Palacio Nacional de Sintra, el Castelo dos Mouros, entre otros.

Y Cascais, una deliciosa aldea portuguesa de pescadores que está situada cerca de algunas de las mejores playas de la región de Lisboa. Desde el paseo marítimo que va siguiendo la línea costera entre Cascais y Estoril, se bordea toda la playa y pasa junto a magníficas mansiones del siglo XIX. Una piscina de agua marina, numerosos bares y cafés frente a la playa para disfrutar a plenitud.

Adentrarnos en sus barrios, calles y en su cultura en general es una de las tantas experiencias que jamás podremos olvidar y que siempre asociaremos con la ciudad. Lisboa, esa ciudad con aire decadente, que para nosotros siempre estará ligada al Barrio de Alfama, los Pasteis de Bélem y el fantástico sonido de los fados.

Lisboa, la ciudad de las Siete Colinas
Plaza del Comercio, Lisboa.
Lisboa, la ciudad de las Siete Colinas
Barrio de Alfama, Lisboa
Lisboa, la ciudad de las Siete Colinas
Torre de Belém, Lisboa
Lisboa, la ciudad de las Siete Colinas
Centro Histórico. Cascais
Lisboa, la ciudad de las Siete Colinas
Pasteis de Bélem, Barrio Belém

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